Escuela libre de Filosofía. Conferencia del 16 de noviembre de 2009: “cosmos” y “cuerpo”.
Hay un texto de Paracelso que lleva años fascinándome. Es éste:
La imaginación de una mujer encinta es tan fuerte que es capaz de influir en la semilla y dirigir el fruto de su vientre en una u otra dirección. Sus “estrellas interiores” actúan fuerte y poderosamente sobre el fruto, de forma que su esencia queda fuerte y profundamente marcada y es configurada por ellas [por las estrellas]. Porque en el seno materno el hijo está expuesto a la influencia materna, y está por así decirlo confiado a la mano y a la voluntad de su madre, como el barro a la voluntad del alfarero. Éste crea y modela de él lo que quiere y lo que le apetece.
Así que el niño no precisa ni de astro ni de planeta: su madre es su estrella y su planeta.[1]
Me apoyaré en las posibilidades deconstructoras de este texto (deconstructoras de una mirada cientista/materialista-newtoniana/einsteniana) para enfrentarme a dos conceptos maravillosos: dos de las más bellas bailarinas lógicas que soporta mi mente: “cosmos” y “cuerpo”.
Cosmos. ¿Qué es eso del Cosmos? Por el momento podemos decir que es una palabra: un significante que proviene del griego Kosmos. Parece que fue Pitágoras (o alguno de sus seguidores) el primero en usarla. En mi conferencia haré una breve referencia a la concepción que esta escuela tenía del Kosmos, utilizando para ello palabras del griego clásico como péras y apéiron. Estas dos palabras las relacionaré con rita y anrita: vocablos del sánscrito que expresan la misma preocupación, el mismo pavor, el mismo temblor: la lucha por sostener los mundos: el esfuerzo de las bailarinas lógicas por seguir bailando, ellas, solo ellas, en la demoníaca inmensidad del Caos, de lo que no tiene límite, de lo que podría se cualquier cosa.
Cosmos. La Real Academia Española de la Lengua considera esta palabra sinónima de “mundo” y de “universo”. El significado fundamental que se ofrece de los tres términos es el siguiente: “conjunto de las cosas creadas”. Pero resulta que hay una enmienda. Así, en la próxima edición, aparecerá un cambio decisivo: cosmos, mundo y universo serán “conjunto de las cosas existentes”. El lenguaje es una cosmovisión simbolizada. Es ideológico, metafísico. Esta sustitución –“creadas” por “existentes”- nos permitirá señalar algunas de las grandes preguntas sobre eso que sea el cosmos: ¿fue creado de la nada?, ¿es todo lo que hay?, ¿es finito o infinito?; ¿es abierto o cerrado?; ¿es eterno o perecedero?
Cosmos. Todos los grupos humanos organizados ofrecen a sus miembros al menos una cosmología. ¿Qué es una cosmología? En esta conferencia –y sospecho que el resto de mi vida- voy a sostener que cosmología es, sobre todo, un “decir” el cosmos: un fenómeno poético que aspira a contener la imagen del todo; del todo como orden. Para ilustrar esta sensación, leeré ante vosotros los primeros “versos” de una obra de divulgación que me subyugó hace ya bastantes años (1982): Cosmos, de Carl Sagan.
Después leeré poesías de Michio Kaku sacadas de su libro Parallel Worlds: y “veremos” lo que cree hoy la Ciencia que es la caja esa hiper-ordenada donde estamos ahora mismo: eso del “cosmos”.
El desafío para los físicos es hoy, al parecer, más fascinante que nunca. Y es que estaría la Humanidad (en este justo momento) a punto de encontrar la “Teoría del Todo”: una ecuación de no más de una pulgada de longitud que expresaría el orden total: la ley a la que obedece todo lo que existe.
Pero ya he adelantado que voy a sostener que una cosmología es más un “decir” que un “saber”, o “conocer” (Cosmología no es cosmosofía). José Ferrater Mora, en su límpido Diccionario de Filosofía, habla de “construcción de modelos de universo que sean a la vez lógicamente coherentes y no incompatibles con los datos fundamentales de la ciencia experimental de la Naturaleza”. Lógicamente coherentes…
Pero: ¿cuántos modelos de universo, o de cosmos, están por llegar? ¿Cuántos datos quedan todavía por ser recibidos? ¿Y si fueran infinitos? ¿Y si fueran caprichosos, desordenados, libres?
Más todavía: la pregunta crucial: ¿estamos en un cosmos (orden feroz e inapelable); no no?
Dando por válido que lo que hay es un “cosmos”, un orden absoluto, una hiperlegalidad ubicua (posibilidad que por cierto sobrecogió a Schopenhauer en algún rincón de su obra), habría algo “cosmizado” cuyo nombre sería “cuerpo”.
Yo me voy a ocupar en mi conferencia, específicamente, del “cuerpo humano”. Y lo voy a hacer siguiendo este orden:
1.- El cuerpo humano como cosa, como parte del cosmos, como individualidad, recortable, en un todo de cosas cósmicas: como cuerpo físico en el modelo de la física actual.
2.- El cuerpo humano dentro de la metafísica de Schopenhauer. Aquí me ocuparé de la paradoja del cerebro (ese extraño cuerpo físico que está dentro del cuerpo físico humano y, a la vez, ocupando una porción del Cosmos).
3.- El cuerpo como lugar de pecado o de culto (tantrismo).
4.- El cuerpo humano visto desde el Hatha Yoga: el cuerpo como lugar de prodigios.
Finalmente explicaré por qué he elegido la imagen que acompaña a este texto. Pero puedo ir adelantando que veo la materia humana que rodea al niño como su cosmos, como un cosmos vivo que le da vida: un medio a través del cual alguien (Algo) le ama; y le configura; y le dirige. Y todo ello sin que el niño (el ser humano/el “dormido” diría Buda) pueda ser consciente de semejante maravilla. En realidad trataré de exponer que, mediante el Yoga, cabría ver, y amar, desde fuera, eso que es nuestro cosmos entero; y eso que es nuestro cuerpo (cerebro/mente incluidos).
Cabría, mediante la conciencia testigo que facilita el Yoga, ser nuestra propia Madre invisible (o Padre; o ambos a la vez). Y –como dijo Paracelso- utilizar las estrellas, las estrellas de nuestro vientre cósmico, para manejar a nuestra criatura.
David López
Sotosalbos, noviembre de 2009.
[1] Jolande Jacobi (editora)/ Epílogo de C.G. Jung (traducción de Carlos Fortea): Paracelso (Textos esenciales), Siruela, Madrid, 2007, p. 90.

November 18th, 2009 at 12:44 am
Maravilloso tríptico que permite oler lo que sea el Cosmos. Superlúcida semejanza placenta/cosmos. Cosmos-Cuerpo. Vertiginoso misterio que no da respuesta a ninguna pregunta que planteas. El feto aparece en algo preexistente, existe, y es expulsado a este paraiso/infierno que es la vida, de la cual vuelve a ser expulsado ¿A dónde?. La pregunta sería, ¿piensas que tiene libertad de concebirse, ser y dejar de ser en esta dimensión?.
Mi gratitud y un beso.
January 11th, 2010 at 12:52 am
[...] Lo “ocurrido” es inefable, infinito. Lo que ocurre también lo es. Pero hay que vivir en algún cosmos. No cabe existencia sin cosmos; y no cabe cosmos sin [...]
January 25th, 2010 at 1:20 pm
[...] para entendernos). Quiero recordar aquí mis reflexiones sobre las palabras “amor” y “cosmos”. Y también mi insistencia en que observemos con atención el amor –sí, amor- con el que se [...]
February 9th, 2010 at 2:59 pm
[...] 1.- Hablamos –o estas palabras hablan- desde un cosmos en el que estamos ubicados sistémicamente; cohesionados por amor y movilizados (hechizados) por [...]
February 23rd, 2010 at 11:47 am
[...] En esta conferencia voy a tratar de asomarme a esta palabra –Logos- desde la propia palabra. Desde dentro. ¿Cómo asomarse desde dentro a un cosmos? [...]
March 29th, 2010 at 1:46 pm
[...] Creo, además, que conocemos lo que nuestro cosmos permite que conozcamos: él nos ofrece una determinada forma de cobijarnos (y de cobijar nuestro [...]
April 17th, 2010 at 6:33 pm
[...] del dharma es “producir lo que es bueno”. ¿Bueno para qué? ¿Para la creación de un cosmos? ¿Para su mantenimiento? ¿Para su destrucción? ¿Qué es lo que hay que [...]
May 6th, 2010 at 6:57 pm
[...] o no humano). Volveré sobre las reflexiones que expuse en estas conferencias: Belleza, Idea, Cosmos y Poesía. Cabría decir -con Platón- que todo se mueve arrastrado por amor hacia una Idea. [...]
May 10th, 2010 at 11:56 am
[...] 1.- Real será aquello que se sienta como tal desde dentro de un determinado Cosmos; esto es: lo que sienta una conciencia que respire dentro de una concreta finitización del [...]
July 15th, 2010 at 10:22 pm
[...] 6.- Un cosmos [véase] es el fruto tangible, perceptible, de un determinado logos [véase]. Y un logos es un poetizar [...]
July 19th, 2010 at 10:57 am
[...] - Cosmos y cuerpo. [...]