Jan 18 2010

Escuela libre de Filosofía. Diccionario de los mundos. Conferencia del lunes 18 de enero de 2010: “Hecho” e “Historia” (segunda parte).

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En esta conferencia voy a seguir perfilando las tres ideas básicas que compartí en la anterior:

1.- La historia es una narración, un fenómeno poético con un fabuloso poder para movilizar las mentes y los corazones de los hombres. Lo ocurrido en el pasado es tan inefable -tan gigantesco, tan prodigioso- como lo que ocurre, y lo que ocurrirá, en ese río sin materia que llamamos “tiempo” y cuya existencia fuera de mi mente es tan impensable como mi propio pensamiento… y como mi propia mente.

2.- Cabe la irrupción, en el futuro,  de modelos de pasado que nos sean absolutamente inimaginables en este presente histórico desde el que escribo ahora. Serán, además, modelos de pasado que engarcen con impecable lógica hechos incuestionables (o al menos incuestionados). Pero siempre tendrán una textura poética: siempre serán hechizos formas hechizadas y hechizantes de parcelar el infinito. Y será siempre así, creo yo, aunque esos modelos se construyan desde la máxima honestidad (esto es: sin mentir deliberadamente y sin ahorrar esfuerzos intelectuales).

3.- En nuestra conciencia –al menos en este nivel en el que ahora nos comunicamos- es perceptible una brisa: nuestra historia personal (individual). En la pasada conferencia afirmé que esa historia tiene también una componente poética: es algo incorporado a frases que se entrelazan. Y sugerí la posibilidad de re-poetizar esa historia personal buscando nuevas –aunque siempre honestas- redes fácticas.

Para perfilar estas ideas voy a apoyarme en el baile de cuatro bailarinas lógicas: “Aufhebung”, “Belleza”, “Cosa  y “Cosmos”. Recomiendo leer la presentación que hice de cada una de ellas. Basta con deslizarse por esta página hasta encontrarlas.

Terminaré mi conferencia con una pregunta-rugido. ¿Qué ocurre? ¿Qué está pasando en el fondo de todo lo que pasa? ¿Qué demonios está haciendo Dios -o no Dios- en este instante; y en todos?

Responder a esta pregunta-rugido sería, siempre, entregarse a Vak: la palabra: la Diosa que nos posee según el Rig Veda. La Historia, como ciencia, no dejará de ser nunca una sucesión de teorías configuradoras de hechos.

Recordemos esta cita de Goethe:

“Todo hecho es ya teoría”.

Creo que podemos crear nuevas teorías (nuevas poesías –nuevas ideas) que, desde el rigor y la honestidad, aumenten la capacidad de ilusionar y de nutrir que tiene nuestra historia (nuestra fantasía); tanto personal como colectiva.

La clave está en las palabras: las bailarinas lógicas: las sacerdotisas de Vak…  Si es que queremos seguir soñando. Si es que queremos seguir en ese autohechizo del que habló Novalis.

Es suyo el retrato que hay sobre este texto. Creo que estamos ante un poeta/filósofo -un “hecho” de nuestra historia- que merece mucha más atención.

 

 

David López

Sotosalbos, enero de 2010.


Sep 27 2009

Escuela libre de Filosofía. Conferencia del 28 de septiembre de 2009: “Aufhebung”.

 
 

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         En mi conferencia intentaré compartir lo que  veo, y lo que oigo, si dejo que el concepto hegeliano Aufhebung tome mi mente: si dejo que baile en ella esa bailarina mágica.

         Según yo leo a Hegel, todo lo que ocurre es un gran espectáculo de construcción – de autoconstrucción- de algo descomunal y prodigioso: el Espíritu; que es todo lo real, y que es también pensamiento. Todo lo que vemos a nuestro alrededor son obras, obras de construcción. Y son obras que se realizan según un método preciso: la dialéctica: cualquier situación, cualquier afirmación, va a ser negada por otra opuesta; y esa contradicción, a su vez, va a ser sacrificada por la razón para abrir el acceso a un nivel superior. Así se va construyendo a sí mismo el Espíritu Absoluto. O, mejor dicho quizás, así se va construyendo el monstruoso órgano con el que se va a poder contemplar (pensar) a sí mismo.

         Aufhebung es un término de la lengua alemana que significa a la vez dos cosas aparentemente contradictorias: “suprimir” y “conservar”. Hegel elogió este término ambivalente en su Enzyklopädie der philosophischen Wissenschaften [Enciclopedia de las ciencias filosóficas]. Toda su concepción de lo que pasa está en esa palabra, la cual, en español, se suele traducir como “superación”.

         En realidad lo que pretendo con vosotros es escuchar el crugido de la autoconstrucción del Espíritu: la autofabricación de un Dios -del Dios único y absoluto- que va a llegar a ser consciente de sí mismo: la infinitud se va a contemplar desde una aparente finitud. Y ese crugido es perceptible en el presente, en eso tan escurridizo donde posamos nuestros pies, esa cosa extraña del ahora mismo que, desde la perspectiva que ofrece el término Aufhebung, lleva dentro un pasado gigantesco: supura aniquilaciones despiadadas, pero también un grandioso proyecto que da sentido a todo. Todo, hasta el más nimio acontecimiento cotidiano –un simple mensaje de móvil, por ejemplo-, es un momento imprescindible en la autofabricación del Espíritu.

         En ese camino, en ese trabajo, van disolviéndose finitudes aparentes: cada vida, por así decirlo, es integrada, como realidad vivificante, en algo superior. Aunque sea a costa de la propia muerte. Todas las personas, y todas las cosas, y todas las ilusiones, que han muerto en nuestro pasado, están integradas, superadas-conservadas, vibrantes, ahora mismo, dando su sangre a este presente en llamas.

         Os espero mañana. Y mañana, lo que pase –o lo que pase en cualquier momento-, será, según leo yo a Hegel, un momento ineludible, crucial, de la gran autoconstrucción de algo que me atrevo a denominar el Paraíso Absoluto.

 

 

          David López

          Sotosalbos, septiembre de 2009.

 

 

 

 

 

 

 

 

 


Jul 24 2009

Escuela “,” libre de Filosofía: programa del mes de septiembre de 2009.

 

 

 

 

 

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Ámbito Cultural-El Corte Inglés. Calle Serrano, 52 (Madrid) 

 

Curso 2009-2010:   Diccionario de los mundos.

 

Impartido por David López.  

 

Duración: septiembre de 2009-julio de 2010.

 

Entrada libre hasta completar el aforo.

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-         14 de septiembre: Advaita.

-         21 de septiembre: Amor.

-         28 de septiembre: Aufhebung.

 

 

         Damos comienzo a un nuevo viaje lingüístico por el infinito (que es una simple palabra). Esta vez vamos a visitar palabras, simples palabras, siguiendo un orden alfabético, pero no cronológico ni geográfico. Y nuestros apuntes de viaje irán configurando un “diccionario de los mundos”. En plural. En un plural, en una multicosmicidad, que son manifestaciones de la sacra fertilidad de lo que hay.

         Con la palabra “mundo”, esta vez –quizás por exigencias poéticas-, me referiré a cualquier modelo de totalidad, incluido el que asumían Hegel o Fichte al hablar de “acosmismo” (inexistencia del cosmos o del mundo).

         Y así, cada lunes, me ocuparé de una palabra que me parezca crucial para presuponer un mundo, o para creerlo/crearlo, o para entenderlo, o para amarlo, o para odiarlo, o para destruirlo… o para elevar “nuestra” mirada por encima de todos los mundos y de todas las palabras.

         Las palabras que he elegido para el mes de septiembre –Advaita, Amor, Aufhebung- son puertas privilegiadas a mundos cuya belleza en ocasiones se hace insoportable. ¿Las palabras –esas palabras- son símbolos de los mundos? ¿Los crean? ¿Los prescriben?

         En el Rig Veda hay un himno (el 10.125) que ríe y deslumbra desde hace más de tres mil años. En ese himno es la propia palabra la que habla de sí misma y de todo: “Aunque ellos no lo saben, habitan en mí”. Michel Foucault dijo milenios después: “No son los hombres los que hacen los discursos, sino los discursos los que hacen a los hombres”.

         Un año más nos esperan momentos inefables paseando por las palabras y los mundos, volando en sus abismos, mirando por sus ventanas sin tamaño, oliendo sus paraísos; y sus infiernos. Dejándoles vivir. Y morir. Mientras sospechamos que no hay vida ni muerte más allá de estas dos palabras prodigiosas.

         Comienza el curso.

 

        

         David López