Escuela libre de Filosofía. Diccionario de los mundos. Conferencia del 22 de marzo de 2010: “Magia”.
Magia.
Es la bailarina que dice lo que hacen todas las bailarinas lógicas: es la que les da sentido y aliento.
En la pasada conferencia expuse mi convicción de que Materia, Magia y Maya son nombres para la misma bailarina. Recordemos que el símbolo Hyle permitía en la antigua Grecia comunicar y compartir un concepto –una forma de mente- similar a lo que en español, ahora, provocan los símbolos “madera”, “madera cortada para construir algo”.
En la Materia se hacen cosas: es moldeable: es un cuarto de juegos para niños, como creyó el gran poeta Novalis.
Pero, ¿cómo se moldea? ¿Qué hay que saber para manipularla, para hacer de ella lo que uno quiere? ¿Realmente se puede hacer algo –ser creativo- o lo que ocurre es lo único que puede ocurrir, lo único que permiten unas leyes “naturales” eternas, inmutables, susceptibles, como mucho, de ser utilizadas como ellas lo permiten?
Francis Bacon fue uno de los más importantes profetas de eso que a sí mismo se bautizó como “ciencia moderna”. Dijo que a la naturaleza se la podía manejar obedeciéndola. Una interesante teoría sobre la Magia, sobre cómo hacer que ocurra lo que yo quiero.
Pero, ¿y si estuviera ocurriendo ya lo que yo quiero… desde un “querer” que no puedo conocer desde este nivel de conciencia?
Los cientistas-materialistas… ellos se ríen de la Magia –de otros tipos de Magia. Pero, si el hombre es algo que le pasa a la materia, y su pensamiento también, ¿cómo hace la materia para manejarse a sí misma, para hacer teléfonos móviles más o menos atractivos, con qué criterios, con qué libertad, con qué creatividad?
Hace dos años impartí en Ámbito Cultural un curso –de diez meses- titulado “Filosofía, Mística y Magia”. En él quise compartir una sensación que, con el tiempo, ha aumentado su potencia. Es ésta: lo serio, lo serio de verdad, es la Magia.
No creo que lo que hay sea lógico, ni si quiera objetivo y cognoscible. Lo que hay, aquí, y lo que pasa en todo lo que pasa, es Magia: una imaginación muy poderosa hace cosas.
Y lo hace desde la libertad –aseidad- y la omnipotencia.
Llevo varios años estudiando el funcionamiento de la Magia en la Metafísica de Schopenhauer. No se me escapa que estoy muy influenciado por los tesoros que estoy encontrando en mis ya miles de horas de buceo por el fondo de los mares de palabras que segregó ese gran filósofo.
Inauguré esta página en internet con una traducción personal del Sex Puncta Mystica de Böhme. Debo agradecer a Schopenhauer este hallazgo.
Para compartir mi sensación de que la Magia es lo serio -lo que está pasando de verdad ahora mismo, lo que no podemos olvidar jamás- creo que puede ser útil seguir este orden:
1.- ¿Qué concepto podemos atribuir al signo “Magia”? Schopenhauer y su opúsculo Magnetismo animal y magia. Leeré en este apartado mi traducción de Sex Puncta Mystica (Jakob Böhme).
2.- Breve historia de la Magia “occidental”. Los “magos de Oriente” que visitan a Jesús (que es otro mago). El Hermetismo. El Renacimiento (Marsilio Ficino deja a Platón y traduce textos mágicos para Cosme de Medici). Agrippa von Nettesheim. Paracelso. Distinción entre magia natural y magia sobrenatural; y entre verdaderos y falsos magos. La Ciencia moderna como Magia natural y verdadera.
3.- El romanticismo alemán y su relegitimación de la magia. Novalis: leeré algunos textos escritos por este profeta de la flor azul y lo relacionaré con la propuesta cósmico-artística de Nietzsche.
Terminaré mi conferencia exponiendo mis propias ideas (¿creencias?):
1.- Ya he afirmado en otros textos que creo (siento, compruebo cada día) que somos magos, siempre magos, conscientes o no: magos en red que forman prodigiosas algas lógicas (Ver “Humanidad”).
2.- Una de las varitas mágicas más poderosas que utilizamos es la palabra, el Logos (ver). Realmente podemos entrar en nuestra mente, o en la mente de otro, y provocar una Creación, un nuevo Génesis, y también un Apocalipsis. El mundo es algo que le pasa a nuestra mente, y la mente es moldeable sin que se rompa, sin que se pierda su cordura. También cabe llevar un cielo azul a otra mente, desde la nuestra, en silencio.
3.- Creo que la Magia nunca funciona por lo que una teoría dice que funciona. Las explicaciones son siempre erróneas porque su fuente es sistémica (mental/neuronal si se quiere). Y la magia toma su fuerza de lo que no puede ser reducido a sistema. Si el Mago manejara leyes de la “Naturaleza”, o la “Mente” –es igual el eufemismo que queramos usar- ya no sería Mago: porque no sería libre ni creativo: seria un muñeco causal, una nada mecánica.
4.-La gran cuestión (absurda cuestión por cierto) es quiénes/qué somos en cuanto Magos… qué hay en el fondo de nuestro personaje, de nuestros disfraces y caretas, configurando realidades, moviendo el argumento de eso que llamamos “la vida”. Schopenhauer dijo que somos el secreto director de la gran obra de teatro del mundo. Sospecho que tenía razón.
Debajo de la fecha de este texto he incluido una breve bibliografía. Supongo que son los textos básicos que, al ocuparme de la Magia, están operando en algo que quizás podría denominar mi “subconsciente filosófico” .
Estas frases las preside una imagen que yo capturé en mi universo -en eso que sea lo que se presenta en mi conciencia-. La verdad es que me es irrelevante si eso que hay ahí es fruto de una imaginación prodigiosa –el deseo de un ser Omnipotente que es capaz de fabricar algo así con la nada para luego autoinoculárselo en su conciencia infinita-; o si es “Magia ciega” (pura materia legalifore: átomos, energía, quarks, leyes, etc.)
La imagen la tomé con mi móvil una silenciosa mañana de invierno.
Son mis hijos.
No sé si tengo que dar las gracias a Dios -el Gran Mago-, a mi yo profundo mágico (Atman-Brahman) o a la Materia esa capaz de fabricar, mecánicamente, un cerebro capaz de ver algo así.
Me es igual.
Gracias.
David López
Sotosalbos, marzo de 2010.
Bibliografía básica de la conferencia:
Copenhaver, B.P.: Corpus hermeticum y Asclepio, Siruela, 2000.
Cornelio Agrippa, E.: Filosofía oculta (Magia natural), Alianza editorial, 1992.
Novalis: Escritos escogidos, Visor, 1984.
Novalis: Philisophical Writtings (trad. y edic. de Margaret Mahoney), State University of New York Press, 1997.
Paracelso: Textos esenciales (edición de Jolande Jacobi), Siruela, 2001.
Schopenhauer, A.: Sobre la voluntad en la naturaleza (En español disponemos de una muy deficiente traducción realizada por Miguel de Unamuno). Está editada en la actualidad por Alianza editorial. Recomiendo en cualquier caso su lectura, y en especial el capítulo titulado “Magnetismo animal y magia”.
Yates, F.A.: Giordano Bruno y la tradición hermética, Ariel, 1994.

